Muchas empresas trabajan con varias aplicaciones: un ERP, un CRM, hojas de Excel, una tienda online, aplicaciones internas o servicios en la nube. El problema aparece cuando estos sistemas no comparten la información automáticamente.
Una API puede ser la pieza que permita conectarlos y evitar una gran cantidad de trabajo manual.
¿Qué es una API?
Una API es un mecanismo que permite que dos aplicaciones intercambien información de una forma definida y controlada.
En lugar de que una persona consulte datos en un programa y los vuelva a introducir en otro, las aplicaciones pueden comunicarse directamente.
Un ejemplo sencillo
Imaginemos una empresa que recibe pedidos desde una aplicación web y posteriormente tiene que introducirlos en su ERP.
Si ambos sistemas disponen de los mecanismos adecuados, una integración puede realizar automáticamente el proceso: Aplicación web → API → ERP.
¿Qué sistemas se pueden conectar?
- ERP y CRM.
- Aplicaciones web.
- Tiendas online.
- Bases de datos.
- Plataformas de facturación.
- Servicios cloud.
- Aplicaciones internas.
- Herramientas de automatización.
¿Qué ventajas aporta una integración?
La principal ventaja es evitar la duplicación de tareas. También permite reducir errores de introducción de datos, acelerar procesos y mantener la información sincronizada.
¿Todas las aplicaciones tienen API?
No. Algunas disponen de APIs muy completas, otras ofrecen posibilidades limitadas y determinados programas antiguos no disponen de una interfaz moderna de integración.
En esos casos es necesario estudiar otras alternativas, como intercambios de archivos, conexiones con bases de datos o procesos intermedios.
Integraciones adaptadas a cada proceso
En Xadobits desarrollamos aplicaciones e integraciones para conectar sistemas y automatizar el intercambio de información entre ellos.