No todos los procesos empresariales necesitan software desarrollado específicamente. Las aplicaciones estándar solucionan perfectamente muchas necesidades.
Sin embargo, hay situaciones en las que las limitaciones de las herramientas existentes empiezan a consumir demasiado tiempo.
1. Utilizas demasiados Excel para gestionar un proceso
Excel es extremadamente útil, pero cuando aparecen múltiples versiones de un mismo archivo, fórmulas complejas y datos repartidos entre diferentes personas, la gestión puede complicarse.
Una aplicación puede centralizar la información y establecer reglas comunes.
2. Introduces los mismos datos varias veces
Copiar información de un programa a otro consume tiempo y aumenta el riesgo de errores. Una integración o aplicación intermedia puede eliminar parte de este trabajo.
3. Tu software obliga a crear demasiados procesos manuales
Un ERP o CRM puede cubrir la mayor parte de las necesidades y, aun así, dejar algunos procesos específicos sin resolver.
No siempre es necesario sustituirlo: una aplicación a medida puede complementar el sistema existente.
4. Preparar informes consume horas
Si periódicamente hay que recopilar datos desde diferentes fuentes, combinarlos y preparar el mismo informe, es posible automatizar buena parte del proceso.
5. El proceso depende demasiado de una persona
Cuando solo una persona sabe qué archivos abrir, qué datos comprobar y qué pasos seguir, existe una dependencia operativa importante.
Una aplicación puede incorporar esas reglas al proceso y dejar trazabilidad de las operaciones.
¿Aplicación completa o pequeña automatización?
La solución no siempre tiene que ser un gran proyecto. En ocasiones una pequeña herramienta que resuelve un punto concreto proporciona más valor que sustituir todo el sistema.
El primer paso es analizar el proceso
En Xadobits partimos del problema y del funcionamiento real de la empresa antes de decidir qué tecnología utilizar.